Descripción
Las puertas automáticas herméticas, en sus versiones corredera y batiente, han sido diseñadas para cumplir con los más altos estándares de seguridad, higiene y aislamiento en espacios críticos. Son la solución ideal para hospitales, quirófanos, laboratorios, salas limpias, clínicas e industrias alimenticias y farmacéuticas, donde el control ambiental es indispensable.
Características Técnicas Destacadas
Cierre hermético perimetral que asegura un sellado contra polvo, bacterias y agentes contaminantes.
Motores brushless de alta eficiencia, silenciosos y de bajo consumo, aptos para uso continuo.
Materiales higiénicos y resistentes: acero inoxidable, aluminio o vidrio templado, con acabados antibacterianos de fácil limpieza.
Versiones disponibles:
Puerta corredera hermética: ideal para optimizar espacio en pasillos y quirófanos.
Puerta batiente hermética: recomendada para accesos con necesidad de apertura amplia y robusta.
Opciones de control de acceso: sensores de movimiento, fotoceldas, reconocimiento facial, tarjeta, huella digital o pulsadores sin contacto.
Seguridad avanzada: inversión automática en caso de obstáculos, sistemas antipánico y compatibilidad con retenedores electromagnéticos.
Beneficios Clave
Hermeticidad superior certificada, garantizando ambientes estériles y seguros.
Aislamiento acústico y térmico, reduciendo ruidos y optimizando la eficiencia energética.
Funcionamiento silencioso y confiable, diseñado para entornos sensibles al ruido.
Versatilidad de instalación, disponible en formato corredera o batiente, según espacio y necesidad.
Durabilidad y bajo mantenimiento, con sistemas de automatización de larga vida útil.
Certificaciones y Normativas
GB/T 7106-2008: Hermeticidad Clase 8 (máximo nivel, presión positiva y negativa).
JG/T 257-2009: Requisitos técnicos de puertas automáticas.
ISO 9001:2015: Sistema de gestión de calidad.
CE: Cumplimiento con directivas europeas de seguridad.
TÜV EN 16005: Durabilidad validada en 2 millones de ciclos
Aplicaciones Recomendadas
Hospitales y quirófanos que requieren máxima higiene.
Laboratorios farmacéuticos y de bioseguridad.
Salas limpias en la industria alimenticia y tecnológica.
Clínicas y centros médicos donde se priorice confort, seguridad y control ambiental.











